La pandemia nos interpela

Diana Raab



Buenas tardes a todas, todos y todes.
Una bióloga desde Estambul.

Mientras en Europa se vuelven a cerrar fronteras y se renuevan toques de queda, Latinoamérica va retomando su vida.

Les especialistas plantean que ciertos hábitos nos acompañarán por muchos años: el uso de barbijos, el distanciamiento social y el lavado continuo de manos.

Pero… para lavarse las manos, hay que acceder al agua. Y por estos lados, en el tema del agua… la lucha continua.

El protocolo de covid muestra las manos durante varios minutos debajo de una canilla.

No habla del tacho que recoge el agua de lluvia o el balde que va al rio, ni del bidón comprador en el supermercado.

Es que, desde algunas oficinas, se asume que todos tienen una canilla, y que siempre llega agua. La idea del agua como recurso infinito que la lluvia proveerá.

Y si no hay agua en el cauce del rio, es culpa del clima.

Y si no tenés canilla es porque no te esforzaste lo suficiente.

En la historia de la provisión de agua del país y de nuestra provincia, Córdoba, en particular han tenido un valor transcendental la formación de cooperativas. La autogestión comunitaria como solución para el acceso a los servicios.  

La pandemia puso más en evidencia el valor del agua. Y, a las cooperativas en el foco de ataques de sectores privatistas.

¡¡¡Aguante la Coopi!!!!!

Es que, cuando de provisión de servicios se trata; la tentación es muy grande. Los bienes comunes, son un buen campo de negocios para aprovechar la monopolización y obtener beneficios privados.  Apropiarse del recurso y de la organización bajo promesa de mejorar el servicio…

¿Pero, otra vez?

Ese relato ya lo conocemos, y en Córdoba Capital todavía lo padecemos.

Quien resaltó la vinculación entre acceso al agua, calidad de vida y salud, minimizando el rol de los microbios fue el Dr. Ramón Carrillo.

“La libertad en todas las formas es un derecho del pueblo, la salud en todos sus aspectos es también un derecho del pueblo” decía que había que “defender la salud con el mismo ahínco que cuidamos y defendemos nuestra libertad”.

Hoy 3 de diciembre buen día para hablar de este héroe nacional y saludar a los médicos en su día.

Recordar que el Dr. Ramón Carrillo fue el primer Ministro de Salud Pública y Asistencia Social de la Nación, nombrado durante el primer gobierno de Perón.

El Ministerio es disuelto por el dictador Aramburu; con la recuperación de la democracia, fue restituido por Raúl Alfonsín como Ministerio de Salud y Acción Social y degradado por el gobierno neoliberal de Mauricio Macri.

Para ser devuelto a su jerarquía inicial por el actual Presidente Alberto Fernández.

Demostración irrefutable de los intereses de cada período de nuestra historia.

Es imposible separar la mercantilización de los bienes comunes con el deterioro de la calidad de vida y la salud.

Como es imposible no relacionarlo con el desarrollo de la pandemia.

La pandemia nos interpela a la lucha contra las políticas neoliberales con plena vigencia en algunas provincias.

“Córdoba es, fue y será
Esta memoria que es nuestra
Una asamblea rebelde,
Un Cordobazo de vida
Y en honor a los caídos
Nuestra lucha continua
Como dijo el Gringo Tosco
Nuestra lucha continua”

Canta Manuel Nieva, en el Contra Coro al Resto de la Asociación de Ex Presos Políticos de Córdoba; pero ahora desde algún lugar, donde no le pesa su cuerpo físico. ¡¡¡Gracias Manuel!!!

Desde Estambul, estoy al día con los sucesos latinoamericanos, mirando Telesur; que festeja la recuperación de los televidentes argentinos.

¡Gracias por estar!
¡Gracias por escuchar!

Como dijo el gringo Tosco:
¡la lucha continúa!


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