Más amplio que grande

Manolo Lafuente



En “este” país, al que alguna vez podremos llamar orgullosamente “mi” país que no llegue al fondo trágico de Zitarrosa: “En mi país, que tristeza. La pobreza y el rencor…”, tenemos tantas carencias de esas que nos llevaron demasiadas veces a autocalificarnos como “en vías de sub desarrollo”.

Pero entre esas carencias no figuran ni a los números los temas de los que hablamos, discutimos, escribimos y a veces hasta pensamos.

Por estos días de fin de año aguaitando las vacunas, más.

Enumero sin ánimo ningunos de priorizar algunos temas sobre otros.

El tratamiento en el Parlamento de la ley de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo y del plan de los 1000 días de asistencia, al que ahora se le ha agregado la cláusula de objeción de conciencia institucional (ya estaba presente en el proyecto la objeción de conciencia individual profesional) y que las niñas-jóvenes de entre 13 y 16 años deban estar acompañadas con el consentimiento de adultos.

Los olímpicos y eternos integrantes de la irónicamente llamada “Corte Suprema de Justicia” que, a más de ser antidemocráticamente vitalicios, dictaminan sin fundamentar, y sin que, hasta ahora se los pueda juzgar.

El capítulo no sé qué número de agresiones de rugbiers ahora en al popular barrio cordobés “Los Carolinos”, que se suma al de principio de año con el asesinato de Fernando Baéz Sosa y al homenaje a Diego asistiendo no sé si vergonzantemente al que si le realizaron los All Blacks.

Y finalmente, ¿habrá alguna vez un finalmente para un médico que se cree militar y quizás lo sea frustradamente? Berni pretendiendo bajar la edad de imputabilidad de los menores en línea, bien derechita, con Bullrich…

Y no mencioné el día de hoy, Internacional de los Derechos Humanos, porque todos los anteriores lo son: infringidos, claro.

Y los que siguen también, pero…conquistados…

Aquí le robo a nuestra reciente compañera de programa, Marcela Alluz, una cita de Marguerite Duras que también me afecta: “No saben la cantidad de cosas que invento para desviarme de mi objetivo”.

Porque, si bien cualquiera de estos temas ameritaba más líneas que las dedicadas hasta aquí, creo que hay otro que nuestras tantas turbulencias internas nos impiden ver: la muerte de Tabaré Vázquez que allá por 1990 ganó para el Frente Amplio las elecciones en la ciudad capital de Montevideo, a casi dos décadas de su fundación, intendencia que retiene desde hace 30 años.

De seguir con los números, el Frente gobernó el “paisito” entre 2005 y 2020, entre las dos presidencias de Tabaré y una de José Mujica.

Pasando a los logros, su modelo de Estado Benefactor, defiende, mediante sus legisladores, el derecho a la denominada muerte digna, el derecho al aborto,  reconoce el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo, así como la adopción por parte de estos; y al cambio de nombre en los documentos de las personas transgénero, y tres caminos legales  para acceder a la marihuana con fines recreativos: el autocultivo, que permite hasta 6 plantas por hogar, los clubes cannábicos, con hasta un máximo de 99 plantas, y la venta en farmacias.

¡¡Y nosotros le decimos “el paisito!!

Paisito

Cuando pueda te visito.

Cuando pueda me vacuno…y si querés te vacuno.

Y en el jueves que nos queda en “El discreto encanto de los galenos”, y en los dos martes de “Contrafuego al resto”, habrá tiempo para todos los demás temas y los que vendrán, que nos quedan por pensar, discutir, escribir y, como ahora, hablar.


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